PARÍS (EUROLATINNEWS) - Hay lugares que cambian el destino de una ciudad. Espacios que, al desplegarse en el intersticio de utopías y realidades, se convierten en catalizadores de transformaciones, reveladores de posibilidades, puentes entre mundos que creíamos irreconciliables. La Gallería Continua de La Habana es una de ellas. Esta galería, líder en Francia, celebra con orgullo una década en Cuba.
Diez años después de su instalación en la capital cubana, esta institución de arte contemporáneo, ya emblemática en Europa, conmemora una década de audacia, intercambio cultural y poesía colectiva con una exposición aniversario luminosamente titulada "Capacidad de soñar".
Un título que suena como un manifiesto. Porque soñar, en el contexto cubano, es un acto de resistencia y de amor. Desde 2015, el equipo de la galería, liderado por los fundadores italianos Lorenzo Fiaschi, Mario Cristiani y Maurizio Rigillo, ha abierto un nuevo campo de expresión, en el corazón del legendario barrio chino de La Habana, dentro de las paredes de un antiguo cine en desuso. En esta primavera de 2025, la exposición aniversario reúne a grandes artistas de la escena internacional e inspira una energía de celebración, memoria y compromiso.
Una utopía en movimiento
Fue una apuesta atrevida. Cuando Galleria Continua decidió abrir una sucursal en La Habana en 2015, el mundo del arte internacional miró a Cuba con curiosidad mezclada con esperanza. El acercamiento diplomático entre la isla y Estados Unidos parece abrir una nueva era. El país, durante mucho tiempo aislado, vuelve a atraer la atención. Es en este clima de cautelosa apertura que la galería, ya presente entonces en San Gimignano, Pekín y Les Moulins (Francia), se ancla en Cuba con una fórmula única: sin venta de obras, sino exposiciones gratuitas y accesibles a todos.
Querían crear un espacio donde el arte circule libremente, donde las obras interactúen con las realidades sociales, políticas y humanas del lugar. La Habana, con su riqueza cultural, su vitalidad popular, su juventud talentosa, era una elección obvia.
Desde sus primeras exposiciones, la galería se convirtió en un referente. Los lugareños vienen aquí primero por curiosidad y luego por apego. Los artistas cubanos encuentran allí una plataforma poco común, libre de las limitaciones institucionales locales. Figuras internacionales como Anish Kapoor, Daniel Buren, Michelangelo Pistoletto, Shilpa Gupta, Pascale Marthine Tayou se suceden maravillados ante la efervescencia artística de la isla.
Un momento icónico en la historia de la galería en Cuba tuvo lugar el 16 de diciembre de 2014, cuando el artista Michelangelo Pistoletto creó su famoso símbolo del Tercer Paraíso en el mar frente a las costas de La Habana. Esta performance, organizada en colaboración con la curadora Laura Salas Redondo, el artista Kcho y los pescadores de La Habana, fue un gesto poético que simboliza la renovación y el equilibrio entre la naturaleza y la sociedad.
Durante la XII Bienal de La Habana (mayo de 2015), Galería Continua tomó posesión del Águila de Oro, un antiguo cine de la década de 1930 ubicado en el corazón del Barrio Chino de La Habana, para presentar Perímetro, una obra site specific de Daniel Buren. Durante diez años, Gallería Continua ha jugado un papel clave en la exhibición internacional de artistas cubanos, al tiempo que alienta a artistas de todo el mundo a venir a Cuba. La galería representa así a varios artistas cubanos, empezando por Carlos Garaicoa, quien juega un papel clave en el desarrollo de la galería en Cuba. Con el tiempo, Galleria Continua ha ampliado sus raíces locales al colaborar con artistas ahora reconocidos a nivel internacional, como Alejandro Campins, Yoan Capote, Iván Capote, Elizabet Cerviño, Osvaldo González, José Mesías, Luis López-Chávez, Susana Pilar y José Yaque.
Capacidad de soñar: una celebración colectiva
Para su décimo aniversario, Galleria Continua vio un gran crecimiento, pero se mantuvo fiel a su filosofía de horizontalidad y compartir. La exposición aniversario, que se acaba de inaugurar en mayo, reúne una constelación de obras. Capacidad de Soñar, es una exposición colectiva que conmemora el décimo aniversario de su espacio en La Habana. La exposición reúne a 40 artistas cubanos, emergentes y consagrados, residentes en la isla o en el extranjero, con quienes la galería ha colaborado durante la última década. Es parte de una narrativa que comenzó en los distintos espacios de la galería alrededor del mundo, a través de varios capítulos de La Capacidad de Soñar.
La exposición presenta las obras de Juan Carlos Alom, Balada Tropical, Abel Barroso, Alejandro Campins, Yoan Capote, Iván Capote, Celia & Yunior, Laura Carralero, Elizabet Cerviño, Yaima Carrazana, Gabriel Cisneros, Ariamna Contino, Raúl Cordero, Susana Pilar Delahante, Jenny Feal, Leandro Feal, Joaquín Ferrer, Diana Fonseca, Carlos Garaicoa, Rocío García, Flavio Garciandía, Alejandro González, Osvaldo González, Álex Hernández, Orestes Hernández, Reynier Leyva Novo, Luis López-Chávez, Carlos Martiel, Yornel Martínez, José Mesías, Yanelis Mora, Michel Pérez Pollo, Eduardo Ponjuán, Wilfredo Prieto, Ángel Ricardo Ríos, Arlés del Río, René Francisco Rodríguez, Lázaro Saavedra y José Yaque.
La elección del título no es insignificante. En Cuba, donde pesan mucho las limitaciones económicas y políticas, soñar es un lujo. Pero también es una necesidad vital. La exposición explora precisamente esta tensión entre la realidad cotidiana –marcada por la escasez, la emigración, la vigilancia– y la fuerza insumergible de la imaginación.
La escenografía fluida juega con los contrastes entre sombra y luz, materia prima y explosiones de color. Una sección de la exposición está dedicada a los artistas cubanos emergentes, revelando una escena dinámica, inventiva y comprometida. Se descubren dibujos, instalaciones y los videos de los artstas que cuestionan la memoria posrevolucionaria.
Un lugar animado en la ciudad
Más allá de la exposición, Galleria Continua ha transformado su aniversario en una celebración más amplia, abierta a todo el barrio. Proyecciones de películas, talleres infantiles, conciertos improvisados y espectáculos callejeros marcan el mes de mayo. El patio del edificio, ahora plantado con vegetación, se convierte en un espacio de encuentro intergeneracional donde se reúnen vecinos, turistas, estudiantes y artistas.
Es un sueño hecho realidad. Da acceso a un mundo que muchos artistas jamás podrían acceder de otra manera. Y, al mismo tiempo, les permite ver mejor su propia realidad.
La galería también enfatiza la importancia de estas conexiones humanas. Sin los habaneros, nada de esto se sostendría. El proyecto se basa en la confianza y la amistad, todos como huéspedes permanentes.
Una década de impacto cultural
Diez años, en un país en perpetuo movimiento como Cuba, es una eternidad. En diez años, la galería no solo ha presentado decenas de exposiciones, sino que también ha forjado una red de colaboraciones locales: con la Universidad de las Artes de La Habana, con colectivos independientes, con escuelas y asociaciones.
Este lugar ha formado una generación de estudiantes en una aproximación diferente al arte contemporáneo. También permitió pensar la escena cubana ya no como algo periférico, sino como algo central en los debates globales sobre la estética, el compromiso y el significado del arte.
La exposición "Capacidad de soñar" se acompaña de un catálogo trilingüe (español, inglés, italiano) rico en testimonios, fotografías, archivos y textos críticos. También se está preparando un documental que relata la aventura humana y artística de estos diez años en La Habana.
El sueño continúa
Mientras el futuro de Cuba sigue incierto, entre la apertura parcial y el repliegue autoritario, Galleria Continua sigue trazando su rumbo, sin dogmas pero con convicción. Se ha convertido en un ejemplo de implementación exitosa, respetuosa del contexto local, creativa sin ser arrogante, comprometida sin ser ingenua.
La exposición del aniversario, por su riqueza, su humanidad, su energía, da testimonio de un arte que no se limita a representar el mundo, sino que busca transformarlo, atravesarlo, hacerlo más habitable. Nos recuerda que soñar no se trata de huir, sino de actuar. Y ese arte, en los lugares más inesperados, puede convertirse en una bocanada de aire fresco colectivo. Soñar no es una huida, es una forma de resistir, de persistir e insistir.
Una década después de su llegada a las calles de La Habana, Galleria Continua no ha perdido nada de su poder de sorprender y conectar. De lo contrario. Para muchos, ahora representa una isla de libertad donde los sueños se convierten en acción, donde el arte se convierte en un lenguaje común y donde el horizonte, aunque turbulento, permanece abierto. Una iniciativa artístico-cultural que en París, capital del arte,aplauden y hacen eco también.
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