» Portada
» Quienes
» Objetivos
» Contactos
» El faro del clima
» Archivos


Búsqueda personalizada



















 
 
 
 
 




 
Búsqueda personalizada



















Entrevista:
HERNÁNDEZ CAVA:“EL CÓMIC ESTÁ CERCA DE MI ALMA”

Por Jairo MÁXIMO
Foto: Círculo de Lectores de Barcelona



MADRID (EUROLATINNEWS) - Felipe Hernández Cava, guionista de cómic, director editorial, crítico literario y de arte, acaba ser galardonado, junto con el dibujante Bartolomé Seguí, con el Premio Nacional de Cómic 2009 concedido por el Ministerio de Cultura español por la publicación del comprometido y deslumbrante álbum “Las serpientes ciegas”, que enlaza la Nueva York de la Gran Depresión con la Guerra Civil española.

Muchos de sus guiones y decisiones editoriales son fundamentales para entender la historia del cómic español.

Felipe Hernández Cava nació en Madrid en 1953, en el seno de una familia de clase baja. “Es muy difícil entender la historieta española hoy sin una figura tan carismática como la de Hernández Cava, tanto por su labor de impulsor incansable de una forma de entender el arte de la historieta, siempre desde el compromiso vital e intelectual, como por ser el guionista de obras fundamentales del cómic español”, escribió el crítico Álvaro Pons en el diario El País.

En esta entrevista exclusiva, concedida a EUROLATINNEWS en Madrid, Hernández Cava afirma:

“Espero seguir estando siempre en construcción”.

Coloque la primera frase en esta entrevista.

"Casi todas las utopías son esencialmente perversas".

¿Quién es?

Una persona profundamente dispersa que ha elegido prodigarse en los campos más diversos. Pero donde encuentro mi razón de ser y estar aquí, y que desde muy pequeño lo considero, a ratos, como una perversión, es el escribir guiones de cómic.

¿Siente desasosiego?

Sí. El desasosiego, y también me atrevo a decir la melancolía, son dos particularidades íntimamente unidas a mi carácter que afloran en casi todas las cosas que escribo. Soy muy pessoano en esto. Guarda relación con la educación que recibí de mis padres y la concepción del mundo que ellos me transmitieron. Uno no puede independizarse de ella.

¿Cómo fue su infancia?

Nací en el seno de una familia de clase baja donde mis padres trataron de infundirme una especie de pasión por el trabajo y un rechazo total por todo lo que constituyese algo lúdico. Eran víctimas de estas circunstancias sin saberlo. Yo vivía planeando cómo escapar de este destino y soñando en poder vivir algún día de escribir cómic.

¿Cuándo encontró el cómic?

En las tardes de mi infancia. Uno de los momentos más placenteros era cuando estaba solo leyendo tebeos o jugando a imaginarme con estos mismos personajes que leía, aventuras que nacían de mi imaginación. En aquellos tiempos los tebeos formaban parte de la Cultura popular.

También me dedicaba a recrear para los amigos las películas que había visto en el cine con mis padres y hermanos. El cine es muy importante en mi formación. En las historias que cuento tienen mucha importancia las palabras, pero cuando pongo en pie cualquier historia inicialmente siempre estoy pensando en imágenes.

¿Qué sintió al ganar el tercer Premio Nacional de Cómic concedido por el Ministerio de Cultura al álbum Las serpientes ciegas, que habla de la pérdida de los ideales, de su perversión y manipulación?

Alegría y duelo. Alegría, por el reconocimiento a la labor profesional de uno. El cómic es el trabajo que más me importa y el que está más cerca de mi alma. Duelo, por otros autores que quizás nunca van a recibirlo porque el premio se le otorga al que el jurado considera la mejor obra publicada el año anterior, y no a una trayectoria, como ocurre en otras disciplinas. Con eso, muchos compañeros no van nunca a poder recibirlo porque o bien ya son mayores o no están en activo o bien porque en estos momentos están en una época, como nos pasará a todos, de cierta decadencia narrativa o gráfica con respecto al que en su momento han sido.

¿Cómo nació el álbum “Las serpientes ciegas” que en 2009 también ganó el Premio Saló Internacional del Cómic de Barcelona al mejor álbum y mejor guión; el Premio de la Crítica al mejor álbum y mejor guión; el Premio Diario de Avisos al mejor guión, además de haber sido considerado por los libreros franceses como uno de los quince mejores álbumes publicados en 2008 en Francia?

Nació debido al empecinamiento del dibujante Bartolomé Seguí que quería probar suerte en el sólido mercado francés. En 2007 él me llamó y me sugirió cual sería el contexto narrativo de una historieta que a él le gustaría dibujar. Me habló del libro Changing New York, sobre Nueva York de los años 30 de la fotógrafa Berenice Abbott, y de su interés en nuestra Guerra Civil que tuvo lugar entre 1936-1939.

En seguida empecé a darles vueltas a mis obsesiones que son pocas pero muy amplias. El valor de la amistad. El riesgo de las ideologías que detrás esconde una cara sombría. La música del jazz. Y así con unas cuantas cosas de esas volví a contar una historia. Creo que en general es la misma historia que vengo contando desde el principio, aunque a veces el lector no lo aprecia con demasiada evidencia.

¿Tiene dificultad para escribir una historieta?

No. Lo que necesito es un tiempo previo para encontrar algunas imágenes con la suficiente fuerza como para que yo crea que puede ser el núcleo de una historia.

- ¿Cómo encontró la imagen “con suficiente fuerza” de “Las serpientes ciegas?”

En 2006 había escrito un guión documental de dos capítulos para TVE sobre La batalla del Ebro. Era la adaptación de un libro escrito por José Martínez Reverte. Allí había una imagen que me obsesiona. La de un hombre que muerde con fuerza un palo colocado entre sus dientes para evitar que le estallen los tímpanos a causa de los continuos bombardeos del ejército franquista y de la aliada aviación alemana. Con esa imagen fue surgiendo esta historia donde los hechos de La batalla del Ebro, que ocupa sólo 8 páginas del álbum, es el momento álgido del relato de la traición, no sólo a las personas, sino también a las ideas a las que hago referencia en el contexto del álbum.

¿Tiene un método de trabajo?

Tomo muchas notas. Necesito conocer muy bien los personajes y el contexto en que ellos se mueven. Una vez logrado eso empiezo a hacer unos borradores escritos a mano sobre papel donde les pongo a hablar. Para mí esta es la parte más importante de la creación. Necesito la distancia con el papel. Esa proximidad de ir tachando con el bolígrafo e ir añadiendo cosas.

Después recurro al ordenador y sigo perfilando, y sobretodo, procuro que todo ello tenga música. Tengo cierta tendencia buscada premeditadamente a que los personajes, al menos los de mis historietas, no se expresen de una manera muy coloquial. Además, en los últimos años, cultivé mucho el silencio en la historieta. Para mí el silencio es elocuente. Antiguamente tenía la etiqueta de ser el guionista que mejor administraba los silencios. Pero actualmente mis personajes son demasiado locuaces para evitar interpretaciones o lecturas equivocadas.

¿Vive el cómic su mejor momento en España?

No. Vivimos en un espejismo. Por un lado hay unas señales positivas de un interés cada vez mayor en este medio, incluida la existencia de un premio nacional de Cómic. No sé si es fruto de una moda o fruto de influencias externas. Cada vez hay más editoras, que traen títulos, incluso demasiados para lo que en realidad el mercado soporta. Por otro lado veo un mercado que se va volviendo cada vez más pequeño y, sobretodo, veo que las condiciones económicas de los profesionales son peores aún que hace dos o tres décadas, salvo contadísimas excepciones.

¿Qué piensa de la crítica especializada del cómic?

En este país tenemos muy buenos guionistas de cómic pero carecemos de crítica en estos momentos. Ella ha sido puesta bajo sospecha por elementos tan bastardos como la crítica que puede ser castigada con una puerta publicitaria que se cierra. Hay también un componente de aficionados que hace difícil a veces deslindar dónde hay un verdadero crítico. Luego hay fenómenos, como es el caso de Internet, donde en muchas ocasiones lo único que se puede encontrar son descalificaciones personales que no están refrendadas por ningún conocimiento ni del medio ni de la obra ni del autor ni de nada.

-¿Dónde se da el encuentro entre el cómic y el cine?
(risas…) Creo que se da sólo en las mentes de los profesionales… Son medios absolutamente distintos. Hoy en día el cine, cada vez más, aprovecha todo lo que le vale del cómic ?ideas, imágenes o las historias? puesto que siempre ha visto el cómic como un familiar inferior. Y al cómic ahora lo veo con complejo de inferioridad. En los últimos tiempos está tratando de arrimarse a la literatura.

Hay conceptos que son muy antiguos y que ahora han vuelto a cobrar actualidad por intereses comerciales, como es “novela gráfica”, un término que es un disparate. Lo malo es que en este caso muchos autores del medio se dejan engañar por los términos.

De hecho, fíjate, cuando me dieron el Premio Nacional de Cómic, alguien me preguntó que cosas veía positivas en este premio. Una de ellas fue decir que lo había ganado con algo que no era una novela gráfica.

¿Es un artista?
(risas…) No sé. Me contento en ser un artesano que hace bien su oficio.

¿Tiene miedo del artesano o artista que lleva dentro?
(risas…)

Que me demande… Procuro convivir bien con él ?artesano o artista que llevo dentro?, como quiera llamarlo. Y cuando le siento muy extraño le veo como un heterónomo que se comporta con cierto grado de autonomía.

¿Cuánto tiempo habla consigo mismo al día?
(risas…)

Muchísimo. Podría decirte aquello del cantante Georges Moustaki: “Yo nunca estoy solo con mi soledad”. ¿Qué piensa de las guerras?

Que responde a esa parte primitiva y animal que tenemos dentro de nosotros, y que tratamos de educar continuamente.

¿Considera que los restos mortales del poeta García Lorca, asesinado en 1936, es una semilla que renace un día sí y otro también?

Sus restos mortales yo los dejaría allá donde están. Su obra sigue dando frutos. Tengo la sensación de que quisiéramos sacar sus huesos para golpear con ellos a otros como en una especie de revancha histórica. Este es un país al que le gusta desenterrar a los muertos y pasearlos. Es algo que parece substancial de la lactancia de lo español.

¿Cómo convive con el Otro?

Esto es lo verdaderamente difícil. La piedra angular para la convivencia en estos tiempos pasa por aceptar al otro y pasa, sobretodo, por profundizar en esta figura del Otro, porque sino estamos abocados a tener siempre conflictos con resoluciones dramáticas.

¿Tiene carnet de algún partido político?

No, nunca tuve. Desde muy pequeño ya me rebelaba con la idea de las cadenas de mando.

¿Es un hombre feliz?

Aspiro a la felicidad. Tengo todos los elementos a mi favor. Sin embargo, aún no he conseguido llegar a vivir con la felicidad con la que convivo.

- Coloco la última frase en esta entrevista: “Las revoluciones empiezan en un callejón sin salida”, dijo Bertolt Brecht. ¿Y?

Este aforismo es magnífico. Pero, yo añadiría una coletilla…

Y terminan en otro callejón sin salida, y a veces, incluso, en el mismo callejón sin salida.
¿Te sirvo una copa?



(EUROLATINNEWS)

Copyright:
Este artículo y su contenido no puede ser utilizado sin el consentimiento de
EUROLATINNEWS
  Copyright © Euro Latin News --All Rights Reserved.