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Entrevista:
MARTÍNEZ CORRÊA:“DESEO QUE EL TEATRO SEA UN DEPORTE DE MULTITUDES”
Por Jairo MÁXIMO
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MADRID (EUROLATINEWS) - José Celso Martinez Corrêa es director de teatro, dramaturgo, actor de cine y teatro, y es brasileño. Artista multidisciplinar, Zé Celso, como es conocido artísticamente, nació en Araraquara, São Paulo, Brasil, en 1937.. Es todo un referente en la dramaturgia contemporánea brasileña: le gusta experimentar, innovar, transgredir y arriesgar.
“Soy
holístico”, revela.
En
1958 fundó el Teatro Oficina de São Paulo, que él considera como
“la más antigua y más joven compañía teatral brasileña”.
“No
nos fosilizamos. No somos uniformes. Vivimos en el equilibrio
desequilibrado de la Samba”, aclara.
Hoy se hacen llamar
OficinaUzinaUzona.
En
esta entrevista exclusiva, concedida en São Paulo, Martinez Corrêa
afirma:”La cultura más fuerte hoy es la del ditirambo dionisíaco”.
“Yo
sé quién soy”, dijo Don Quijote. Y usted, ¿sabe quién es?
- Yo no, yo sé quien no soy, que estoy siendo, casi siempre, pero a veces no siendo. Es raro pero a veces desaparece el alma erótica, muero en unos tiempos muertos. Me siento siendo en la intensidad amando en la “pollaanuscama”, en la pista del teat(r)o OfinaUzynaUzona, actuando, bailando la samba, cantando, escenificando, y en el mar que llamo de la mar, en femenino en portugués, como creo que es también en castellano, no sé, “el mar” es masculino, pero me gusta decir mar como “a” mar, que en el criollo portugués=el brasyleiro, suena idéntico que amar.. Pero cuando estoy siendo, ser-estando, ni sé de mi, estoy viviendo.
Si
soy obligado por la burocracia a ser algo, tener un logo, sufro con
eso. Detesto esa especulación de la división mecánica del mundo,
soy holístico, vivo en el cuerpo sin órganos del cosmos, viviendo,
muriendo, siendo...en el tiempo...y en el contratiempo.
¿Siente
desasosiego?
-
¡Claro! Me inquieta el hecho de que Brasil no asuma ahora,
inmediatamente el liderazgo en la descriminalización total de lo que
llaman drogas, y transfiera su control al Ministerio de Salud, para
garantizar una buena calidad de las mismas, y a los Ministerios de
Educación y de la Cultura para la libertad de su consumo creativo.
Cada
vez que veo la quema de grandes cantidades de marihuana, aquí en
Brasil conocida como Santa María=Nuestra Señora, principio femenino
de la naturaleza, sufro. Sufro cuando sé del genocidio diario de una
multitud de niños, la mayoría negros, los “recaderos” del
tráfico. Todo eso avergüenza a las futuras generaciones, como nos
avergonzamos del holocausto y de la inquisición, que infelizmente
persisten hasta hoy.
La
criminalización de las drogas sólo interesa a la industria y al
comercio armamentista. En cuanto esto no suceda, y se niegue la
obviedad de que la guerra contra el narcotráfico es un fracaso,
nadie va a tener sosiego. La violencia continuará más fuerte aún.
No creo que la violencia vaya a desaparecer del mundo, pero este
exterminio de millares de seres humanos, que mata más que las
guerras explicitas, simplemente no es necesario.
Me
causan desasosiego también los monismos, los que aún creen que
existe una sola verdad, un sólo camino. Las tres grandes religiones
heredadas de los imperios continúan atormentando nuestra especie
culpabilizando, desacralizando lo más bello que tiene la vida: el
amor, la sexualidad, la sensualidad, el erotismo. Son profanadores de
lo sagrado e idiotas, pues no se percatan de la biodiversidad de las
perspectivas múltiples, de los millares de interpretaciones que
existen en la historia siempre haciéndose eco de la vida humana,
transhumana, animal, mineral, vegetal…
¿Quién
descubrió a quién: usted al teatro o el teatro a usted?
Los dos. Es siempre una cuestión semejante al amor del amante y del
amado. Nosotros actores en un primer momento somos amantes, vemos al
Otro divinizado, y si el otro nos percibe con nuestros ojos de
pasión, se evidencia la magia. El Teatro es la propia vida. En todo
momento estamos actuando, con las máscaras necesarias de Dioniso que
utilizamos desechablemente cuando necesitamos prácticamente actuar.
Pero en la esfera la jodida de los estetas, del arte, del amor entre
poetas, cuando conseguimos el ello apasionado con el Otro: nuestro
Otro, y el otro que no somos nosotros, el Otro multitud: generase el
fenómeno de la estasis, de la catarsis, del Teat(r)o.
No
es un Arte de dirección única. El Teat(r)o existía antes de mi
surgimiento en el mundo, él me encantó, pero cuando me he entregado
a él en mi segundo nacimiento, cuando compuse con 21 años mi
primera música de introducción a mi primera pieza, que me vino a
la cabeza en 40 minutos, descubrí que estaba dentro de este Arte.
Que él me había parido, pero de ahí en adelante seria yo también
generador de él, él desearía y necesitaría de mi creación con la
de muchos otros, con compañías, tyazos,
como se habla en la lengua del fuego de Dioniso.
¿Qué
pretende con su teatro?
Como tú ya te habrás percatado, yo escribo teat(r)o con la erre
entre paréntesis. Creo que es un arte ligada al acto, a la acción,
al movimiento. No de una intriga, de un drama, de un plot,
como dicen los estadunidenses. Detesto el drama. Mi pasión es la tragykomédiorgya,
la acción ligada a la fatalidad de las muchas muertes en vida,
muchas muertes iniciáticas, pues la vida es deliciosamente trágica.
Todos nosotros tenemos una única certeza: moriremos, y muchas veces
aún en vida, repito: consiguiendo a veces resucitar y otras veces
no, épocas en que deambulamos como muertos vivientes.
Pero
el Teatro al mismo tiempo es la ¡Casa de la Polla! La primera
procesión que salió de los subterráneos Orgiásticos de los
“Misterios de Eleusys” fue la Comedia con su culto a un
árbol-polla, trayendo la risa rasgada de la alegría. Este cortejo
de Sátiros brotó de las Orgías, tanto en los subterráneos
orgiásticos, como pisar las uvas, para fabricar el vino, bacantes y
sátiros, emborrachándose, incorporando la borrachera alcohólica,
entidades, dibujando en el suelo con los pies, que danzaban los
ditirambos (composición poética en loor de Baco), a la forma
arquitectónica de las Gradas Orejas del Teatro Griego antiguo.
La
cultura más fuerte hoy es la del ditirambo dionisíaco, que está en
la samba, en el funk, en el rock, en el hip-hop, en la salsa, en fin,
en todo lo que mueve el trasero, gira al son del tambor, en el canto,
en la danza, alrededor del fuego o en la pista ciber. La Orgía
renace en un mundo pos newtoniano, pos mecánico en todo lo que se
interrelaciona y el amor se libera de la prisión edipiana del micro
estado de la familia. Como en “Banquete”, de Sócrates,
“fidelidad al amor, que en todo rincón suena, y no a una persona”.
Por cierto, nosotros montamos “El Banquete”, que transcribimos en
verso y música, y liberamos de las visiones de los monjes medrosos
de la Edad Media, que defendían la idea del amor platónico, sin el
amor carnal, separaban el cuerpo del alma, sino eran quemados.
Resumiendo,
deseo que el Teatro sea un deporte de multitudes, como fue para
Ágatao, personaje que ofrece el “Banquete” viniendo de una
representación para treinta mil mortales. Pero no tiene nada que
ver, por ejemplo, con el “Cirque Du Soleil”, que es mucho más
bonito, pero encuadrado en la finca de la cultura del Teatrazo
Mercado de las Buenas Costumbres.
Nuestro
mayor poeta, Oswald de Andrade (1890-1954), en la Grecia Carnavalesca
del Brasil, encontró el “Teatro de Estadio” para pasión del
pueblo, para la emoción y la catarsis del pueblo, donde no haya
chivos expiatorios pero chivos cantantes de todos los tabúes, la
mayor riqueza que la humanidad tiene reprimida, transmutada en
tótems, en sacralización de la vida sin pecado.
¿Tiene
miedo del artista que lleva dentro?
Sólo
cuando él se fuga de mí.
¿En
qué consiste el trabajo del artista?
Como Arthur Rimbaud decía: “Yo es un Otro”. El artista es este
otro que caga su “ego” y se enchufa en las energías del cuerpo
sin órganos de cada instante y crea más vida. Es más un
desconstructor. En el acto de desconstruir las formas de la sociedad
de espectáculos, producción del “ego” para vender su pescado.
Corral de esclavos dentro de una prisión sin vida, pero de mucho
lujo. Existe en esa sociedad dos caretas, un cuerpo colonizado, como
EE UU son hasta hoy en día. Insistiendo en las guerras coloniales
como en Afganistán. Es impresionante un ser sofisticado y guapo como
Obama teniendo que hacer continencia para una media decena de
soldados muertos en la colonización americana, siendo cargados por
un bando de soldados muñecos, ignorando los centenares de muertos de
los pueblos llamados aún “del mal”, “bárbaros”.
El
artista empieza por descolonizar su propio cuerpo que en Occidente es
regido por una irracional Razón localizada en una parte del cerebro,
como un Papa, un rey o un general que esclaviza su instinto y su
encuentro con lo surreal, con el Otro, con el sueño. El artista saca
las viseras de esta sociedad de cautiverio y entra en contacto con la
cosa en si, como el fenómeno sin nombre, sin dueño, sin marca, que
son las cosas de la vida. El artista es un gran libertador de la
consciencia positivista aprisionada del rebaño, e introduce el
cuerpo en el universo descolonizado, errante viajero con el sol,
sincrónicos a los millares de micro y macrouniversos.
¿Qué
representa para la historia del Teatro brasileño 51 años de vida
del mítico Teatro Oficina, ubicado en São Paulo, del cuál es su
fundador, director y alma mater?
Hay un aguardiente que viene de la tierra de la mayor actriz
brasileña de todos los tiempos, Cacilda Becker (1921-1969), que
sufrió un aneurisma durante el segundo acto de Esperando Godot, de
Beckett, y después de estar en coma cuarenta días falleció. Esa
actriz, que es un misterio de cuerpo descolonizado, eléctrico, nació
y vivió su infancia en Pirassununga, una provincia del Estado de São
Paulo, que produce el aguardiente más popular de Brasil, la “51”
y que su publicidad proclama: “Una Boa Idea”.
“51:
Una Buena Idea”. Incluso no gustando de “Ideas”, que sólo
servirán para chamuscar a la gente en la plaza pública, y
detestando “Ideologías”, creo que porque escribí una
tetralogía en torno de esa actriz mítica brasyleira,
Cacilda Becker, con el nombre de los entusiasmos exclamatorios de
esta mujer:¡¡¡Cacildas!!!, relaciono los 51 anos del Teatro
Oficina a este aguardiente. ¡Imagina! Somos la compañía más vieja
de Brasil y la más joven al mismo tiempo. No nos fosilizamos. No
somos uniformes, vivimos en el equilibrio desequilibrado de la samba,
siempre cambiando generaciones, cada vez más mestiza, con gente de
todas las edades, culturas, teatros, en un mestizaje completo con la
era digital, mezclando cine, web, comunicación directísima, toque
físico y virtual en el público, música, danza, todo= PANTEAT(R)O.
¿Teatro
es alquimia?
¡Claro! En los ensayos atravesamos por una muerte alquímica iniciática y procuramos combinaciones de las más rimbaudianas mezclas de materias sutiles y obvias, incluso cuando estrenamos, con el público, vivimos una experiencia siempre en mutación y combinación de factores antagónicos danzando sin jamás encontrar una síntesis.
¿Teatro
es milagro o hace milagro?
Las dos cosas.
¿Qué
piensa de la izquierda brasileña; si es que existe?
Hay una izquierda trasnochada, que cultiva el resentimiento, la
“resistencia”, palabra que detesto y cambio por re-existencia,
pero existen hoy como en todo el mundo muchas otras izquierdas que
escenifican hasta con la derecha. Pues no enfocan más la Política
exclusivamente en la lucha de clases y en la infra-estructura del
capitalismo.
La
lucha de clases existe, pero más fuerte que ella es la disolución
de las clases, las desclasificaciones, y el descubrimiento obvio de
que la cultura no es supra-estructura, y si infra-estructura. La
Economía Financiera Especulativa, relación señor esclavo en la
lucha de clases es una producción de los seres humanos esclavizados
que no creen en su poder transhumano. El Teatro es un lugar de poder
y de phoder. Tenemos en Brasil la suerte de la palabra poder ser
también con ph, como se escribía antiguamente. El poder viene del
carisma humano, de quien cultiva la vida como arte, el poder de la
presencia que tiene el gran actor delante de la pequeñez de aquél
homúnculo escondido detrás del poder de las armas y del Capital.
Creo que en el movimiento “Tropicália”, que surgió en Brasil,
en 1967, como regreso a la Antropofagia de Oswald de Andrade, poeta
que escribió su “Manifiesto Antropófago” en 1928 y a los
Indígenas Antropófagos Caetés, de la tribu del presidente Lula que
nació en una ciudad que tiene este nombre en el nordeste brasileño.
Creo que la Tropicália corresponde a la obra de Hélio Oiticica
(1937-1980), Glauber Rocha (1939-1981), Caetano Veloso, Gilberto Gil,
Gal Costa, José Vicente, Plínio Marcos (1935-1999), Nelson
Rodrigues (1912-1980), que eran un embrión de lucha armada, en
canciones, piezas teatrales, películas, obras de arte que quitaron
el cuadro de la pared y la han revestido, una especie de Manifiesto
Comunista de los tiempos de hoy. Escribí un prólogo de la
traducción brasileña de Brutality Garden, de Chris Dunn, un
“brasilianista”, como llamamos aquí a lo estudiosos de las cosas
brasileñas, creador de un libro que percibe la Política Homossocial
contemporánea en la Tropicália. Prologando esta obra me di cuenta
de la importancia de la categoría efectiva como categoría Política
unida al movimiento ecológico, pirata, antirracista, más que el
multiculturalismo: el mestizaje de todo con todo, ¡la antropofagia!
”Todo
revolucionario acaba volviéndose un opresor o un disidente”, dejo
escrito el escritor francés Albert Camus. ¿Es así?
No creo en fatalidades, porque la propia interpretación de qué es
ser un revolucionario o un disidente viaja en este cambio de era que
vivimos con millares de interpretaciones.
¿Cuál
es el legado que considera que dejará para la historia?
Las obras que crié en la Orgía con muchos artistas, muchos amantes
amados, que felizmente hoy pueden permanecer más allá de lo
escrito, no sólo en los DVDs, en las películas, pero en los rastros
que todos que viven la vida de artista dejan, como el caso de esta
actriz Cacilda Becker. Hasta hoy no descubrirán que además de una
gran actriz fue y es una gran escritora en su correspondencia con la
familia de artistas, cuatro mujeres como un cuerpo amoroso sólo, un
cuerpo santo. Las obras son como hijos, mayor hasta que ellos, pueden
pasar como Dioniso años en la obscuridad, después venir a la luz y
volver a la obscuridad, pero todo que viene del amor, de la libido,
de la pasión, permanece, y un día alguien religa. Los muertos y los
vivos conviven muy bien en el cosmos. Deseo la eternidad como todo
amor, toda pasión, todo artista, quiero decir, dejo mi deseo de ser
comido. Tenía voluntad de que mi cuerpo pasara por una máquina
picadora de carne y quedase para ser alimento de los seres vivos que
la quisieran en un cementerio Antropófago, pero sé que más que mi
cuerpo mi ‘alma erótica es la que permanecerá. Mi libido. Mi
energía sensual. Parece pretensión pero es humildad de mi parte
tener el coraje de decir lo que todos desean la inmortalidad de la
alegría física, eléctrica, cuántica, del amar.
“La
dictadura brasileña (1964-1985) fue una dictablanda”, constató a
principios de este año en editorial el periódico Folha
de São Paulo.
¿Escribiría
lo mismo si el joven heredero Octavio Frías hijo hubiera sido
torturado cuando por entonces ya era un joven Vip?
No existe dictadura blanda. Fue una violencia para todo el mundo lo
que pasó en el Tercer Mundo, que buscaba la oportunidad de emerger
en medio de la guerra fría. Yo tuve la suerte de nacer en una
generación en la que el Presidente Getulio Vargas (1883-1954)
cometió un suicidio político para impedir un golpe de Estado
articulado por el Imperialismo americano, de la derecha brasileña, y
de los militares derechistas graduados por el Pentágono. Gracias a
este suicidio tuvimos 10 años de libertad cuando emergió mi
generación libre. Sin este suicidio no existiría la bossa nova, el
cinema novo, el Teat(r)o Oficina, la Radio Nacional y la propia
Tropicália. Hoy los editoriales de prensa ejercen una dictadura
enorme con una interpretación de los acontecimientos a favor de la
manutención de la dictadura de la especulación financiera y de la
manutención de sus lujosos edificios, sus prisiones de lujo.
Nuestro
presidente Lula, al que yo adoro, viene dando verdaderas clases de
filosofía en las entrevistas con estos periódicos. Él sugiere a
los periodistas que no obedezcan a sus editores, y entonces es
considerado enemigo de la libertad de prensa por los gélidos Frías.
¿Qué
piensa de las guerras?
Que se podría vivir mucho mejor sin ellas. Pero el Teat(r)o Oficina
incluso lucha en una guerra que en 2010 va hacer 30 años. Estamos
consiguiendo impedir durante todo este tiempo no sernos engullidos
por un shopping-center, o por un rascacielos de 720 pisos, pues esta
siendo demolido todo nuestro entorno, no sabemos para edificar el
qué, todo hecho con nocturnidad y alevosía, por el Grupo de
especulación Video Financiero Silvio Santos. Nuestro bellísimo
espacio concebido por una de las mayores arquitectas del siglo XX,
Lina Bo Bardi (1914-1992), es una calle que hasta hoy es un callejón
sin salida, pues nuestros vecinos no nos conceden el paso. Esta calle
en el proyecto original de 1980 presupone que desemboca en una
Apoteosis como la del Sambódromo,en un Teatro de Estadio. El Teat(r)o Oficina está ubicado en un
barrio que ya fue el ombligo, el centro de las mezclas de toda la
ciudad.
Hoy
São Paulo, que prefiero llamar Sampã pues detesto este santo
policial de la castidad que da el nombre a esta maravillosa
metrópolis en que vivimos, constituida de guetos pobres y ricos. No
hay un punto de encuentro como en el Peloruinho, en Salvador de
Bahía, o la Lapa, en Río, donde la ciudad toda se mezcla. Este
barrio tiene la más tradicional escuela de Samba de São Paulo, la Vai
Vai.
El director de la escuela, Thobias, propuso al ministro de Cultura
Juca Ferreira la protección del barrio, para su reconstrucción para
los peatones y los habitantes nordestinos, negros, bohemios, artistas
que en él residen y que serán expulsados de allí si sale adelante
el proyecto del Grupo Vídeo Financiero. En estos 30 años de lucha y
desde 2002 trabajando con los niños pobres del barrio en un
movimiento llamado Bixigão,
fue creado un proyecto para nuestro entorno Protegido por el Gobierno
del Estado de São Paulo, pero que el gobierno de derechas en el
poder no reconoce y asume una actitud anticonstitucional.
“O
Anhangabaú da Feliz Cidade” es el nombre de una samba que dio
nombre a nuestro proyecto urbanístico para el entorno: la
construcción además del “Teatro de Estadio”, de una
“Universidad Antropófaga” que forme no sólo actores para el
teatro, sino actores negociadores diplomáticos, en las áreas de
conflicto. Esta Universidad se dedicará a estudiar todo lo que es
Tabú y Prohibición, ah, por cierto, de hecho ella ya existe en
nuestro trabajo Teat(r)al. Una “Oficina de Floresta”, nombre que
salió de la música Sampa de Caetano Veloso, compuesta cuando vio
nuestro montaje de “Nas Selva das Cidades” en 1969. Esta oficina
se dedicará a la ecología del barrio todo, donde la falta de áreas
verdes es escandalosa. Reinterpretando el “Minhocão” que es el
viaducto que ha dividido y casi ha destruido este barrio cosmopolita
donde nacieron el moderno teatro brasileño, las pizzerías, la vida
bohemia de toda la ciudad, hay proyectada una Plaza de la Cultura.
Muchos arquitectos y urbanistas, quieren demoler esa construcción
del periodo de la dictadura militar, pero Paulo Mendes da Rocha, un
arquitecto reconocido internacionalmente, inventó una
re-significación para este mostrenco, transformando sus bajos en
puntos culturales, deportivos, similar al que en Río de Janeiro es
el Aterro, jardín en toda la orla marítima interconectando el
centro de la ciudad hasta la zona sur en una zona recreativa.
Guardadas las debidas proporciones en los criterios de belleza, ese
proyecto acabaría por construir una belleza paulista, más dura, sin
el mar, pero sacaría la ciudad del agobio, de la falta de un área
similar Las Ramblas de Barcelona. El Gobierno Federal, el ministro de
Cultura, la propia Petrobras nos apoya, pero los agentes del
patrimonio de Brasil son muy conservadores y medrosos delante del
poder de la especulación inmobiliaria. No se deciden a presentar la
Protección Cualificada para complementar el proyecto de esta gran
arquitecta, la desaparecida Lina Bo Bardi, junto al IPHAN, organismo
federal del Patrimonio Histórico y Artístico de Brasil.
El
Itaú Cultural de São Paulo, que pertenece al Banco Itaú, el mayor
banco privado brasileño, “abre sus puertas para que el público se
adentre en el mundo de un inventivo, osado y vigoroso creador del
teatro brasileño”.
¿Qué
le parece a usted este reciente homenaje?
Fue deslumbrante la creación de los dos artistas que compusieron la
exposición; Marcelo Drummond, el actor protagonista de Hamlet, de
Dioniso en Bacantes, de Euclides da Cunha en Os Sertões, y de Elaine
Cesar, artista ciber. Ambos que transcienden sus actividades
específicas son grandes artistas plásticos, video músicos
creadores, continuadores hoy en la era digital de la línea estética
de los penetrables de Helio Oiticica, hicieron una instalación
inspirada, envolvente, un laberinto, que podemos llevar a cualquier
parte del mundo. En un pequeño espacio del Banco Itaú, promotor del
evento, consiguieron el milagro de superar el didactismo y la
frialdad de las “instalaciones” y crearan un espacio mágico de
los más lindos que ya se vieron por aquí, y creo que incluso del
mundo. Los que se adentraban en las salas de la performance, una de
ellas prohibida para menores de 18 años, que era una cama enorme en
un ambiente espejado emulando un motel donde se proyectaba en el
techo para los que allá estaban tumbados en grupos de 5 o 6
personas, asistían a los momentos del arte erótico más fuertes que
el OficinaUzinaUzona creó, y que es uno de sus platos fuertes.
”El
dinero no contiene energía…pero es un buen lubrificante”
(anónimo). ¿Sí o no?
Tiene energía sí señor, sólo que hoy es virtual, se va tirando
con las tarjetas de crédito, es como Exu(divinidad de la mitología africana), abre caminos. Pero la mayoría
del dinero se va a la industria de la guerra. El 20% que va para que
las personas se maten podría no sólo acabar con el hambre en el
mundo, sino también dar un salto en la humanidad a la altura de la
era en que estamos viviendo, de acuerdo con el deseo de los más
deseosos de los artistas. El Capital es bienvenido, pero el problema
está en el “Ismo”. Capitalismo y en todos los “ismos”. No
acepto ninguno.
¿Por
qué Río de Janeiro, la ciudad maravillosa, la del Cristo Redentor,
vive una guerra civil no declarada? ¿Olimpiadas libera?
Creo que ya hemos tocado este tema al principio de nuestra
entrevista. La liberación de lo que llaman drogas hará de las favelasuno de los lugares más bellos del maravilloso Río. Hasta ya hay un
turismo en ellas. Pero es preciso que llegue inmediatamente la
liberación. Es una de las raras certezas que tengo, y que mucha
gente tiene, pero que continúa siendo un tabú asesino.
Sin
embargo, vamos a transformarlo en tótem. El carioca, aquél que nace
en Rio de Janeiro, tiene un espíritu maravillosamente carnavalesco,
de inversión de valores. Río no es sólo una ciudad maravillosa por
sus bellezas naturales, lo es también por sus habitantes,
principalmente los de las favelasque son la producción cultural más intensa de la cultura, de los
argots, de la música de la ciudad.
¿Cómo
convive con las críticas?
Adoro el arte de la crítica como un arte de interpretación de la
obra de arte, que arroja luz como el sol en el infierno que el
artista crea. Sin embargo, detesto la crítica sin arte, la crítica
juzgamiento, y la de servicio a los clientes de un periódico, una
corporación video financiera. La crítica servil.
¿Cuándo
los españoles tendrán el privilegio de asistir a alguno de sus
inclasificables y festivos espectáculos?
Me llamo Martínez, pero no tengo ni puta idea. Me gustaría mucho
llevar nuestras piezas para España y a todos los lugares donde se
habla esta lengua. Yo sé solamente hablar en portunhol. Pienso que
nosotros os entendemos bien, pero vosotros a nosotros menos.
Adoro
la cultura ibérica, aun más ahora que Pedro Almodóvar liberó,
siguiendo a Luis Buñuel, la España del arrepentimiento cristiano de
Don Quijote. Pero quiero decir que ya tenemos una caja bellísima de
DVD’s con subtítulos en castellano, de “Bacantes” de
Eurípides, “Ham-let” de Shakespeare, “Cacilda!” de mi
autoría, y “Boca de Oro” de Nelson Rodrigues, que son
distribuidos por la importadora brasileña Trama. Ah, por cierto, ya
llegamos a encontrar este material en el mercado pirata e incluso
bajado de Internet. Por otro lado, vamos a lanzar el año que viene 5
películas que componen la pieza “Os Sertões”, el libro biblia
de Brasil, transformado en un musical de 27 horas, divididas en cinco
partes. Para Cine y DVD, dirigido por artistas del Oficina. Dos de
ellos por Marcelo Drummond, Elaine Cesar, que hicieron la exposición
del Banco Itaú a que nos referimos anteriormente. Otro dirigido por
Tommy Pietra que hace nuestra web teatrooficina.com.br y otro por
Fernando Coimbra, un antiguo actor del grupo que se convirtió en un
cineasta internacionalmente premiado. Y el quinto dirigido por Erik
Rocha, hijo carnal y con el mismo talento de su padre el cineasta
Glauber Rocha. Actualmente todo lo que hacemos lo filmamos. Y las
piezas son retransmitidas por Internet en el momento en que las
filmamos con la presencia del público abarrotando el teatro.
Zé
Celso, ¿usted es un hombre feliz?
Vladimir Maiakovski escribió en uno de sus poemas: “En algún
sitio, creo que en Brasil, existe un hombre feliz”. Creo que no soy
este hombre, pero soy un hombre alegre. La alegría es la prueba de
los nueves, es lo que mueve mi deseo.
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