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Sociedad:
CYBER-ESPIONAJE: ¡¡ALGUIEN TE ESCUCHA !!
Por Humberto ZUMARÁN, Corresponsal en Chile
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SANTIAGO DE CHILE (EUROLATINNEWS) – El creciente “cyber-espionaje” de hoy hace recordar aquéllos lejanos tiempos, que comenzaron en la década del 60, en que los antiguos servicios de inteligencia y policías de América Latina husmeaban y escuchaban en medio de las sombras y el anonimato, las declaraciones, los discursos y conversaciones de la dinámica actividad partidista y sindical del continente, por medio de anticuados equipos interceptores de telefonía en línea.
Los secretos informes escritos de detectives y agentes “especializados”, que también grababan programas radiales de la época y redactaban apretadas síntesis de periódicos, finalmente terminaban en los burocráticos escritorios de ministros, altos jefes políticos y militares, o en manos de presidentes y jefes de estado.
En tiempos nuevos, todo ha cambiado con la espectacular irrupción de la tecnología informática de punta resumida en Internet, la digitalización y la sofisticada telefonía móvil, donde casi todo tipo de espionaje es posible.
Es como tener el mundo en la mano…
Leer y ver en los medios de comunicación noticias relacionadas con la interceptación de aparatos celulares, correos electrónicos, faxes y las ondas radiales, ya no llama la atención a nadie, aunque cada uno de nosotros podemos ser víctimas potenciales de violación a nuestra privacidad.
En Chile, con casi 16 millones de celulares (según cifras del Ministerio de Telecomunicaciones), para “pinchar” un aparato móvil o teléfono residencial basta solo una orden judicial para que la policía realice un simple operativo técnicos (los agentes lo llaman “triangulación”) para terminar grabando toda clase de conversaciones que se suponen “privadas”.
También es posible que una persona decida contratar algún detective privado o a una empresa especializada para que sea utilizada ilegalmente la misma tecnología que se puede adquirir en variadas tiendas del país.
En América Latina, el espionaje no solo es gubernamental, también se da en el ámbito empresarial como una forma de adelantarse a un competidor o descubrir quien le esta robando en la empresa, quitarle la comisión al vecino y por las más variada gama de tópicos, entre ellos el político, que justifiquen el combate al “terrorismo”.
En Chile, aún se recuerda el escándalo político provocado por la interceptación al teléfono celular del actual candidato presidencial derechista Sebastián Piñera por un oficial de la inteligencia militar (capitán Fernando Diez) y difundido a nivel nacional por el propietario de la televisora Megavisión, Enrique Claro Vial, espionaje que también involucró a la senadora conservadora Evelyn Matthei.
Esta situación permitió determinar que desde el Comando de Telecomunicaciones del Ejército, se realizaba espionaje telefónico a personajes públicos, bajo el sangriento régimen militar del general Augusto Pinochet (1973-90).
Durante la dictadura militar, la CNI (policía secreta creada por Pinochet) utilizó una casona de Santiago – que irónicamente hoy alberga al Museo Salvador Allente, el presidente socialista derrocado por los militares golpistas-- como centro de espionaje telefónico para captar conversaciones de dirigentes políticos y sindicales opositores.
Por otra parte, cabe recordar que la misión de Chile en Naciones Unidas, fue objeto en 2003 de espionaje telefónico y de correos electrónicos por parte de los organismos de seguridad de Estados Unidos para detectar la postura de Chile frente al conflicto en Irak.
Ante este hecho, el senador institucional Jorge Martínez, ex comandante en jefe de la Armada, precisó en su momento que “el supuesto espionaje estadounidense no es ninguna novedad, porque tanto Estados Unidos como Francia y Gran Bretaña poseen la tecnología necesaria”.
LOS “PINCHAZOS” MUNDIALES DE “LA GRAN OREJA”
“Echelon”, llamada también “La gran Oreja”, es la mayor red internacional de espionaje sobre la base de satélites propios y análisis para interceptar comunicaciones electrónicas de la historia, controlada por la llamada comunidad OKUSA, integrada por Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda y otros países anglosajones.
Aparte de Gran Bretaña, los países europeos están fuera de esta “multinacional del espionaje cibernético”.
“Echelon” puede capturar comunicaciones por radio y satélite, llamadas telefónicas, faxes y correos electrónicos en casi todo el mundo e incluye análisis automáticos y clasificación de las intersecciones.
Se estima que esta organización que funciona en medio de la oscuridad y confidencialidad, busca, intercepta y clasifica por medio de palabras (bomba, atentado, Islam) o frases claves programadas, más de tres mil millones de comunicaciones cada día, según medios especializados franceses.
A pesar de haber sido presuntamente construida con el fin de controlar las comunicaciones militares y diplomáticas de la ex Unión Soviética y sus aliados durante la “guerra fría”, se sospecha que en la actualidad “echelon” es utilizado también para encontrar pistas sobre tramas terroristas, planes del narcotráfico e inteligencia política, militar y diplomática.
En septiembre de 2006, Italia quedó conmovida cuando la Justicia de Milán ordenó el arresto de 21 personas, entre las cuales había 11 policías, por haber montado una enorme red de escuchas telefónicas ilegales y de acceso a fuentes reservadas para vender datos, a la sombra de la primera empresa de telefonía italiana, Telecom.
La olla se destapó cuando la empresa fue privatizada.
Versiones periodísticas aseguran que los investigadores han encontrado que más de cien mil personas fueron espiadas desde 1997.
Aunque los países de América Latina no están “asociados” a la internacional del espionaje cibernético, tampoco escapan, en menor medida, de los pinchazos legales o ilegales a los aparatos celulares, Internet y ondas radiales.
Todo depende de lo que se hable y escriba.
(EUROLATINNEWS)
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