» Portada
» Quienes
» Objetivos
» Contactos
» El faro del clima
» Archivos


Búsqueda personalizada

















 
 
 
 
 




 
Búsqueda personalizada



















Sociedad:
ESCASA PASION PROVOCA ELECCION PRESIDENCIAL CHILENA

Por Humberto ZUMARÁN, Corresponsal en Chile



SANTIAGO (EUROLATINNEWS) - Más de ocho millones de chilenos serán protagonistas en el ocaso del 2009 de las quintas y poco apasionantes elecciones presidenciales democráticas tras la dictadura militar del general Augusto Pinochet, que en 1973 derrocó al extinto presidente socialista Salvador Allende para mantener durante 17 años un sangriento gobierno de facto.

En el acto eleccionario presidencial del domingo 13 de diciembre --dia en el que también se elegirán parcialmente senadores y diputados--, con una eventual segunda vuelta el 17 de enero de 2010, participan el candidato derechista Sebastián Piñera, el centrista Eduardo Frei; el izquierdista Jorge Arrate y el independiente de izquierda Marco Enriquez-Ominami.

El candidato elegido, en diciembre o en enero, reemplazará a la presidenta socialista Michelle Bachelet, la cuarta mandataria de la gobernante Concertación centro-izquierdista de Partidos por la Democracia, surgida hace 20 años para terminar con la dictadura pinochetista (1973-1990).

Esta mueva elección presidencial chilena tiene --según analistas-- singulares y especiales características políticas, porque por primera vez la oficialista Concertación gobiernista ve amenazada su permanencia en el poder político por divisiones internas y por la avasalladora campaña de la derechista Renovación Por el Cambio que encabeza el rico empresario Sebastián Piñera Echenique, ganador de todas las encuestas de opinión pública, vinculado a numerosas y grande empresas, entre ellas, la compañía internacional de aviación Lan Chile.

En la última encuesta CERC (Centro de Estudio de la Realidad Contemporánea), Sebastián Piñera acumulaba el 44,1 % de las preferencias. Eduardo Frei, el 31 %. Marco Enríquez-Ominami, el 17,7 % y el ex ministro del Presiente Salvador Allende, el ex socialista Jorge Arrate, el 7,2% .

Por su parte, la gobernante Concertación que integran democristianos. Socialistas, radicales y el Partido por la Democracia, postulan al ex presidente chileno (1994), el democristiano Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hijo del ex mandatario Eduardo Frei Montalva, asesinado por agentes de la policía secreta de la dictadura del general Augusto Pinochet, según recientes e impactantes revelaciones de la justicia chilena.

Frei. un abogado de 62 años, marca las segundas preferencias en las encuestas de opinión pública, pero en una eventual segunda vuelta el 17 de enero próximo, al sumársele parte de los votos de los partidos y movimientos políticos de Enriquez-Ominami y Arrate, llegaría a un empate técnico con el líder derechista Sebastián Piñera, según se estima en medios de las diferentes campañas eleccionarias.

De esta forma, podría darse el caso de un posible quinto gobierno de la multipartidaria Concertación Democrática, actualmente en el poder, opinan optimistas partidarios del senador democristiano.

Pero, en todo caso, el resultado final de la elección presidencial en Chile dependerá de la cantidad de votos acumulados que traspase el inesperado “candidato sorpresa”, Marco Enríquez-Ominami, un joven diputado que abandonó las filas del socialismo para levantar una candidatura independiente, donde se incluyen las más diversas tendencias políticas, considerando a los decepcionados de la gobernante Concertación de Partidos por la Democracia, que encabeza la Presidenta Michelle Bachelet.

Enriquez-Ominami, es hijo del ex líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de tendencia castrista, Miguel Enriquez, asesinado a balazos bajo el régimen dictatorial de Augusto Pinochet en 1976.

Si bien Marco Enríquez ha viajado en diversas ocasiones a Cuba invitado por el líder Fidel Castro para conocer un hospital y calles que llevan el nombre de su padre en homenaje a su lucha contra el gobierno militar chileno, en varias oportunidades, en la actual campaña eleccionaria se ha manifestado contrario al régimen de La Habana.

“Cuba no es mi modelo, porque no me gustan las dictaduras y en Cuba no hay democracia”, afirmó en un reciente programa de la televisión chilena.

Por estas y otras declaraciones, de alguna manera contradictorias, los adversarios del joven diputado le han enrostrado su confusión política y la falta de un respaldo partidario orgánico que despeje varias incógnitas ante un eventual triunfo en las urnas en las próximas elecciones presidenciales chilenas.

Estas nuevas elecciones post-dictadura son las menos apasionantes de la historia electoral chilena y una gran parte del electorado se siente confundido por la falta de argumentos convincentes de los diversos candidatos y por la escasa profundidad de los modelos partidistas para convencer a unos electores divididos entre decepcionados de la labor gubernamental de la Concertación centro-izquierdista y los electores poco atraidos por los nuevos modelos propiciados por el joven independiente de izquierda Marco Enríquez o por el experimentado empresario derechista Sebastian Piñera que ha querido alejarse de la derecha conservadora-pinochetista para abogar por las libertades en una “real democracia”.

Las dudas nunca fueron tan importantes como ahora en el desorientado electorado chileno.

(EUROLATINNEWS)

Copyright:
Este artículo y su contenido no puede ser utilizado sin el consentimiento de
EUROLATINNEWS
  Copyright © Euro Latin News --All Rights Reserved.