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Educación:
PROFESORADO DE CHILE EXIGE ANULAR POLÉMICA LEY DE EDUCACION SIN CALIDAD NI EQUIDAD
Por Ernesto ORTIZ, Profesor de Estado en CHILE (Texto y Fotos)
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VALPARAÍSO, Chile (EUROLATINNEWS) - La aguda polémica creada por la política educacional chilena encendió una nueva mecha de la discordia con la aprobación de una conflictiva ley que según el gobierno centro-izquierdista mejorará la educación pública, pero manteniendo las desigualdades con el sistema privado que ofrece una enseñanza de calidad a precios inalcanzables para el bolsillo de todos y basada en la experiencia de profesores con sueldos que triplican los salarios del profesorado fiscal.
Por ello, tanto el profesorado como el alumnado de la educación pública son los más indignados por la legalización de esta educación a dos velocidades que sigue favoreciendo a los sectores más pudientes del país en desmedro de los más necesitados.
EL PROFESORADO LLAMÓ A PARALIZAR LAS AULAS
En vísperas de la aprobación de la Ley General de Educación, (LGE) el magisterio estaba en paro nacional y mientras se votaba la ley en el Congreso de los Diputados de Valparaíso, seguían protestando en las calles profesores, estudiantes, padres y apoderados los actores fundamentales de la educación pública de Chile.
Dejaron sus casas, oficinas, patios y salas de clases de escuelas, liceos y universidades de diferentes regiones del país para reunirse en la Plaza de los Héroes, en el corazón de Valparaíso, ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad y símbolo de lucha para un profesor-héroe de la gesta de la educación, del enseñar, del entregar, del formar a tantas generaciones de educandos de esta nación.
Esta concentración se constituyó en el gran encuentro nacional del profesorado del país, al que acudieron profesores del norte y del sur, del ciudades bañadas por el mar o de lejanos poblados cordilleranos.
Era la cita de la esperanza, de la esperanza de que su voz fuese escuchada por los parlamentarios de derecha, de centro e izquierda que debían adoptar o rechazar la conflictiva e injusta Ley.
En 18 de junio, en vísperas de la votación en el Congreso, la policía militarizada –Carabineros de Chile—maltrató a los maestros, se les detuvo en todos los controles policiales de la ruta que une el país en el trayecto hacia Valparaíso, les aplicaron sanciones monetarias, les desviaron de la ruta, impidiéndoles a todo precio que llegara a destino.
¿ GOBIERNO DE IZQUIERDA DEMOCRATICO O DICTATORIAL ?
¿Este gobierno de centro-izquierda es un gobierno democrático o dictadorial?.
Era la interrogante que monopolizaba las tertulias populares al borde de los caminos, recordando las sangrientas e injustas persecuciones sufridas por profesores, alumnos, padres y apoderados que antaño también intentaron vanamente protestar ante los militares dictatoriales del siniestro General Augusto Pinochet, que cercenó de un sablazo todo intento de imponer una igualdad educacional para todos los chilenos.
Gracias a esa dictadura se incrementaron las desigualdades sociales y educaciones en Chile, llegándose a modernizar a tal extremo los niveles educacionales que los militares transformaron la educación en un verdadero comercio: el que puede pagar obtiene la mejor educación y el que no paga o paga poco por educarse debe remar, remar y remar en la búsqueda del título más conveniente a más bajo costo y cubriéndose de deudas con su propia universidad antes de ingresar al mundo laboral.
¡¡¡ Es absurdo ingresar endeudado al mundo laboral ¡!!
Los maestros siguieron adelante en sus protestas, demostrando unidad, orden, alegría, responsabilidad y conciencia de su capacidad de lucha en este nuevo momento histórico en que se encuentran por la defensa de la educación publica igualitaria y de equidad para todo el pueblo, exigiendo por todos los medios a su alcance el retiro de la LEY GENERAL DE EDUCACIÓN (LGE) del Parlamento e iniciar un Real Debate Nacional para la Construcción de un Proyecto de Educación Alternativo.
Se trata de una gestión histórica, pues solo en dos oportunidades de la historia de este país se ha discutido realmente una Ley de Educación, en 1860 y en 1920. Esta es la tercera ocasión y los poderes del Estado la están haciendo a espaldas del pueblo.
La capacidad de convocatoria del profesorado, la calle la aplaudió con respeto y entusiasmo.
Hasta la barra chilena que apoyó a Chile en su partido de fútbol contra Bolivia en La Paz colocó ante los focos de las televisiones del mundo un cartel de oposición a la LGE, pues la gesta de la defensa de la educación publica así lo amerita, esencialmente esa educación que exige ser “desmunicipalizada”, porque en el sistema actual ese sector de la educación es segmentada, discriminatoria y se ha tranasformado en un cajón que reproduce la desigualdad, una educación para ricos y otra para pobres.
Los docentes quieren que el estado la recupere, que deje de ser mercantilista y enriquezca a algunos inescrupulosos y que se invierta de verdad el dinero necesario para igualar las oportunidades de unos y otros, que sea pluralista y moderna.
Esa educación es la que el obrero, el trabajador sueña para sus hijos y que su gobierno en conjunto con el congreso se la quieren arrebatar porque piensan que los más pobres son menos inteligentes que los otros niños o jóvenes chilenos.
La vergüenza es que todo esto ocurra durante la gestión de una Presidenta Socialista, Michelle Bachelet, apoyada por una coalición de centro-izquierda, cuando aun no desaparecen todas las injusticias socio-económicas heredadas de la Dictadura Pinochetista, donde nadie de las alturas del poder consultaba a nadie por el dolor del pueblo, que se cerraba el cinturón y la boca por la fuerza y no por la razón.
Para tener mejores armas para el éxito en la vida se hace necesario contar con la mejor educación para TODOS los niños y jóvenes del país, y es por eso que los maestros han asumido esta tarea de luchar por echar abajo este proyecto de ley y construir una verdadera educación para Chile, una educación justa y de buena calidad para todos.
Seguirán luchando, a pesar de que el proyecto de ley fuese aprobado en primera instancia en la Cámara de Diputados, dejando la responsabilidad final al Senado, quien ahora tiene en sus manos la decisión de aprobarla, moificarla a rechazarla.
“Hemos perdido una batalla pero no la guerra, dijo el presidente del Colegio de Profesores de Chile, Jaime Fahardo, tras la aprobación de la LGE en la Cámara de Diputados por 96 votos a favor, 12 en contra y 7 abstenciones .
Asimismo, Fajardo aseguró que el Colegio de Profesores informará oportunamente sobre los nuevos pasos de las movilizaciones, a las que sigue unido el alumnado nacional que mantiene bajo su control varios establecimientos educacionales del país que se mantienen en firme huelga de protesta>
HISTORIA DE UNA PROMESA
La Concertación centro-izquierdista de los Partidos por la Democracia (PPD) que gobierna Chile nos prometió allá por el ocaso de los años 80 retomar el estado docente y fortalecer la educación pública, entre una interesante docena de propuestas de URGENTE NECESIDAD, pero hoy la calle sigue reclamando tales medidas.
Después de 18 años de haber recuperado la democracia, la educación pública, aquella que pertenece a las clases con menos recursos económicos, sigue con las falencias de antaño, con las heridas provocadas por la dictadura de Augusto Pinochet, que borró de entrada lo bueno que se había hecho hasta la caída del presidente socialista Salvador Allende (1970-73), derrocado con sangre por los militares golpistas.
Ahora, los chilenos que confiábamos en los cambios que podía plantear el actual gobierno de coalición presidido por la también socialista Michelle
Bachelet, vemos como avanzan por las grandes alamedas no el hombre libre sino el empresario de la educación con sus alforjas llenas, hoy disfrazado de PPD y socialistas renovados.
Estudiantes y profesores son los más indignados.
Muchos de ellos explotaron en las calles en contra de la mentira artera, de las desigualdades sociales –que permiten sólo a las clases pudientes tener una educación “de calidad”— y, sobre todo, en contra del silencio de los tecnócratas del Ministerio de Educación (Mineduc) que evitaban -antes de poner a votación parlamentaria la ley- hacer público sus argumentos para mantener inalterables los actuales programas que hacen de la educación un “comercio”, como lo es también el “comercio de la
salud” en Chile, dicho sea de paso, pues este tema también levanta cada vez más polémica.
PROFESORES Y ALUMNOS EXIGEN UNA "REFORMA REAL" DEL SISTEMA
El profesorado, agrupado en el Colegio de Profesores de Chile, exige una “reforma real” del sistema educacional y subraya en un comunicado el maligno “estancamiento del sistema de educación” chileno, que permite “aumentar la brecha entre ricos y pobres frente al acceso de una educación de calidad”.
Los jóvenes estaban pidiendo desde el año 2007 que se debía cambiar la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE), para lograr desmunicipalizar la educación y devolverla al estado, insistiendo en que la actual reforma educacional no es la solución al problema porque todo parece haber sido impuesto por la Concertación sin escuchar a todos los actores, esencialmente a los actores más importantes en este proceso llamado EDUCACION: alumnos,
profesores, padres y apoderados.
Exigen diálogo, negociaciones efectivas y como última alternativa, para hacer honor a la democracia –aunque la democracia chilena sea débil aún--, la organización de un plebiscito nacional que debiera decidir el tipo de enseñanza más adecuada a los requerimientos del propio profesorado y del estudiantado del país.
También, los chilenos sueñan con poder algún día estar concernidos en las decisiones sobre los sistemas de salud y previsión y no tener temor a la verdad, a la opinión libre, a la critica abierta, en el marco de una gran tarea para reencontrarnos como país, como nación donde todos y todas podamos progresan en libertad e igualdad de oportunidades.
Todos juntos en la diversidad, unidos en la gran tarea de construir un país más digno y de mejores servicios a la comunidad.
Los jóvenes se alzaron al ver que el gran “show” sobre la educación había comenzado con la formación de una Comisión de sabios convocada por la Presidenta Bachelet para analizar el problema y abrir el debate, pero dicha Comisión no debate con los sectores más concernidos en el quehacer de las universidades, fuente creadora del nuevo hombre, de la nueva sociedad. Por el contrario, las presiones de los partidos políticos, con acuerdos mezquinos entre cuatro paredes, velando por los intereses económicos,
consiguen que se depongan las actitudes rebeldes y quienes protesten se cuelguen al yugo.
En esta polémica, las autoridades hicieron caso omiso a las protestas de los jóvenes. Y a los profesores tampoco les escuchan.
El gremio de los profesores también está en el ojo de la tormenta.
Según la Asociación de Municipalidades, los profesores son los grandes culpables de que el sistema educacional municipalizado del país haya fracasado, “por ser flojos y estar desgastados”. Al profesorado se le impone trabajar en un sistema de evaluación docente, una verdadera tesis que deben
hacer los profesores sobre sus alumnos sin ninguna posibilidad de perfeccionamiento, con sueldos indignos que no valorizan la responsabilidad de la profesión.
Aunque el Gobierno diga lo contrario, lo peor de tal situación es que todo sigue igual como lo decidió el dictador Augusto Pinochet antes de dejar el Palacio Presidencial de La Moneda en 1990, al perder un plebiscito tras 17 años de una sangrienta
dictadura militar.
La dictadura terminó hace 18 años, el dictador murió hace más de un año, pero ¿dónde quedó la alegría que vivió el país al recuperar la democracia?.
Si hasta los años 70 la educación en este país era de calidad, una de las más prestigiosas en esta América morena, no lo era por el solo hecho de ser el estado el sostenedor que tenia como su máxima preocupación « E D U C A R » a su pueblo y no dejar la educación a manos de empresarios y políticos que lo único que desean es LUCRAR y considerar a los profesores como sus esclavos del sistema.
¿CÓMO RECUPERAR LO IRRECUPERABLE ?
Se puede recuperar el terreno perdido solo volviendo la vista atrás, reflexionando sobre lo que nos pasó, organizando un plebiscito nacional para
definir los pasos a dar para mejorar la educación pública y gratuita, donde la clase trabajadora, los jóvenes estudiantes de liceos y universidades, la clase media, académicos, filósofos y empresarios decidan juntos el “qué, cómo y cuándo“ del sistema educacional.
Si se lograse para la educación pública los mismos espacios y niveles educacionales de los mejores colegios particulares se podría comenzar a hacer justicia educacional en Chile.
No se puede ofrecer una educación de calidad a niños que no tienen sillas ni mesas ni espacios adecuados para asistir cómodamente a clases impartidas por profesores mal pagados, mientras que al otro lado de la medalla los colegios particulares pagados gozan de comodides, calefacción y elevados sueldos para sus profesores, gimnasios y canchas deportivas para sus alumnos.
La Ley que está en trámite de votación en el Congreso no solucionará estos aspectos esenciales ni muchos otros para asegurar el justo equlibrio de una educación de calidad para todos los chilenos como lo exige el profesorado y el alumnado del país.
(EUROLATINNEWS)
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